Al pasar los días me di cuenta que mi cuerpo famélico no aguantaba tenerte lejos, sin embargo, mi mente se encontraba en un lugar paredaño luchando contra el orgullo y el amor. Quería volver hacia ti, quería correr nuevamente a tus brazos, pero esa mirada, esa maldita mirada de Invierno, fue suficiente para darme cuenta que no me amas, no me amarás, ni me amaste.
Espero poder sacarte de mis sueños y de mi lista de deseos, espero que te desaparezcas de ese umbral imaginario en mi corazón. Mi endeble mente te quiere dejar libre, dejar a este alienado amor que tanto daño me hizo, pero por otra parte, mi corazón no deja de necesitarte, cada palpito grita tu nombre, y se que aunque diga lo contrario y me mienta a mi misma, sueño y deliro, con que vuelvas una vez más.
Pero.. ¡basta!, mi orgullo tiene que ganar esta vez, mi orgullo le tiene que ganar al amor, al apócrifo amor que supuestamente sentimos alguna vez. Tengo que olvidarte, tengo que emprender un nuevo camino, empezar con una azarosa aventura, la aventura de vivir en búsqueda de la verdadera felicidad.
Ampharo. ~
No hay comentarios:
Publicar un comentario